La economía de Estados Unidos se desaceleró en el primer trimestre debido a que el gasto del consumidor avanzó a su ritmo más débil en casi cinco años, pero el aumento de los salarios por una mejoría del mercado laboral y una carga impositiva menor sugieren que el revés probablemente sea temporal.
El producto interno bruto estadounidense se expandió a una tasa anual de 2.3%, dijo el Departamento de Comercio en su primera estimación del PIB, contenido también por una moderación del gasto de las empresas en equipamiento y de la inversión en construcción de viviendas. Estos factores fueron contrarrestados por un alza de los inventarios y un menor déficit comercial.