Las redes sociales se han convertido en una tribuna digital para plasmar quejas relacionada con los servicios que prestan las empresas de distribución eléctrica, telecomunicaciones y el suministro de agua potable.
Facebook, Twitter o historias de Instagram retratan las calamidades de decenas de usuarios que se quejan de cobros indebidos, servicio intermitente o daño de ciertos aparatos. La catarsis digital refleja en gran medida lo que sucede en el mundo real.
El mayor número de quejas está vinculado con deficiencias en el servicio de energía eléctrica, y así lo confiman los casos que ha atendido la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP).
Del 1 de enero al 30 de mayo, la ASEP tramitó mil 752 reclamos, de los cuales el 84% era por el servicio de electricidad, seguido por el agua potable (11%) y telecomunicaciones (5%).
Del total de los reclamos vinculados al sector eléctrico, mil 95, o el 74%, fueron por la facturación de un consumo que aparentemente nunca se dio. Los clientes advierten de facturas abultadas cuando ni siquiera han estado en casa. Básicamente reclaman que basta con tener un mes de alto consumo para que la distribuidora les siga facturando el mismo monto los meses siguientes.

En tanto, el 10% de las quejas en este sector tiene como sustento la demora en la instalación del servicio.
Aunque en las últimas semanas se han incrementado los cortes de energía en el interior del país, en la ASEP estos reclamos vinculados a dicha queja no superan el 5%.
Según las normas establecidas por la ASEP, ante cualquier insatisfacción en el servicio, el cliente debe acudir primero a la prestataria y si la respuesta de la compañía no es satisfactoria, entonces el cliente debe ir a ante la autoridad competente, en un proceso que puede tomar varias semanas.
Otra queja vinculada al servicio eléctrico son los daños a equipos electrónicos por fluctuaciones, con un total de 88 denuncias en los primeros 5 meses del año.
En cuanto al servicio de agua potable, la ASEP recibió 199 quejas, de las cuales, 181 fueron por alto consumo y el resto se dividió entre facturación ficticia, doble facturación y mal servicio.
Pese a ser un sector con más de 6 millones de líneas activas, la ASEP solo recibió 76 quejas relacionada con el servicio de telecomunicaciones, donde se incluye el negocio de la televisión pagada. El mayor reclamo fue por cargos de roaming.
De los casos atendidos por la ASEP en los primeros 5 meses del año, mil 43 fueron resueltos. El resto está en trámite de decisión.
