Consumo impulsa la economía de Israel

Si usted ha conducido por las carreteras de Israel en la última década, probablemente haya notado que cada año estas están más congestionadas y los autos se vuelven más llamativos.

Las familias que solían tener solo un auto ahora se permiten más. Los cambios son evidentes dentro de los hogares israelíes también, con una proliferación de tabletas, teléfonos inteligentes y televisores de pantalla plana.

La manía del consumo no prendió solo en la clase media alta: los israelíes más pobres representan el mayor avance, según un reciente estudio del Ministerio de Hacienda.

Mientras que las tasas de interés permanecen ancladas en mínimos récord, los trabajadores aprovechan los aumentos salariales y unos costos de endeudamiento más bajos para actualizar todo, desde las computadoras hasta los automóviles.

Eso impulsa el crecimiento económico, pero también el apalancamiento en un país que hasta hace poco había sido bastante conservador en materia de préstamos de dinero.

Hasta ahora, el auge del consumo es una buena noticia. La economía creció 4% el año pasado, muy por encima del promedio de los países desarrollados.

Pero el apalancamiento está empezando a preocupar a las autoridades. Yoel Naveh, economista jefe del Ministerio de Hacienda, advirtió a principios de este mes que el crecimiento del 9% en el crédito a las familias el año pasado le hizo pensar en la crisis de las hipotecas subprime de Estados Unidos.

Las auditorías de los bancos israelíes el año pasado revelaron un fuerte aumento en los incumplimientos de pago entre los consumidores, dijo Naveh.

Aunque los bancos siguen sólidos –resistieron la crisis financiera de 2008 sin ninguna quiebra–, los riesgos han aumentado.

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