El próximo mes cambia la dinámica de la dieta de los panameños. Aumenta el consumo de papa, apio, zanahoria, guandú y cebolla, ingredientes claves en el menú de las fiestas decembrinas.
El aumento en la demanda y la baja oferta de algunos productos locales provocará un leve incremento en los precios de alimentos agrícolas.
La libra de papa se venderá en 60 centésimos, precio tope establecido en el control de precios, la libra de zanahoria se cotizará en 40 centésimos y el apio en 90 centésimos.
La cebolla, el producto más cotizado en la cocina panameña, aumentará 25 centésimos. La libra del bulbo, que en estos momentos se vende a 35 centésimos en el Mercado Agrícola Central de Panamá (Mercado de Abastos), en diciembre se prevé que suba a 60 centésimos.
Aunque los consumidores percibirán el incremento, el monto ofertado no debe superar los 80 centésimos establecidos en el control de precios, aseguró Yoris Morales, presidente de la Asociación de Productores y Comercializadores Agrícolas del Mercado de Abastos.
“Este año, en la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla, se aprobó la importación de 40 mil quintales de cebolla, con lo que se garantizaría el abastecimiento del país en diciembre y parte de enero. También, la compra del producto extranjero ayudará a estabilizar el precio, comentó Morales.
La escasez de cebolla el año pasado provocó que el precio de la libra del bulbo superara 1.25 dólares.
Actualmente, la libra de cebolla local oscila entre 45 centésimos y 50 centésimos en los supermercados.
En el último bimestre del año, este producto no puede faltar en la cocina panameña, si se toma en cuenta que en esta época el consumo mensual está entre 58 mil quintales y 60 mil quintales.
El resto del año el consumo por mes es de 45 mil quintales.
Los productores de cebolla de tierras altas, en la provincia de Chiriquí, advierten que el abastecimiento en el último bimestre del año está en riesgo.
“Históricamente, en el último trimestre del año es cuando se incrementan las importaciones, lo que obligó al productor a disminuir la siembra local. Ahora, sin embargo, Holanda disminuyó su producción, los precios subieron y los importadores recortaron la compra, lo que pone en riesgo el abastecimiento del bulbo en el país”, aseguró Augusto Jiménez, vocero de la Asociación de Productores de Tierras Altas (Acpta).
Las condiciones climáticas adversas en Holanda provocaron una caída en los rendimientos de los cultivos y un alza en los precios. Y esto no resulta rentable para los importadores, denunció Jiménez.
Según estadísticas de la Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), la importación de cebolla cayó 8.5% durante los primeros 10 meses del año en comparación con igual período de 2016.
Esta sería la primera vez que disminuye la compra del producto extranjero en los últimos cinco años.
Hasta octubre, los comerciantes habían comprado en el extranjero 243 mil 143 quintales del bulbo en los mercados internacionales.
“Desde 2008, las importaciones han golpeado a la producción local. En los últimos nueve años, en tierras altas se dejaron de cultivar 860 hectáreas de cebolla, de las mil 160 que se sembraban. Con las 300 hectáreas que se cultivan en el país, solo se abastece el 20% del consumo local”, comentó el agricultor.
Por su parte, Yori Morales, representante de los comerciantes, asegura que la caída en las importaciones no tiene que ver con una baja en la producción de Holanda.
“La importación de cebolla bajó, porque este año se empezó a trabajar con formalidad en la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla. Se aprobaron contingentes por desabastecimiento y estos embarques frenaron las importaciones desmedidas”, informó Morales, presidente de la Asociación de Productores y Comercializadores Agrícolas del Mercado de Abastos.
Según Morales, los contingentes por desabastecimiento también lograron que se regulara la subfacturación y que los comerciantes empezaran a pagar los aranceles correspondientes a la actividad.
Las importaciones de cebolla pagan un arancel de 72%. Y cuando la mercancía pertenece a un contingente por desabastecimiento, se paga un impuesto del 15%.
La Aupsa empezó a multar a aquellos comerciantes que notificaban cifras mayores de las que realmente llegarían a puertos panameños.
El plan es abastecer al país con un contingente por desabastecimiento de 40 mil quintales, que se aprobó en la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla, más los 20 mil quintales de la producción local, indicó Morales.
El embarque deberá ingresar al país a partir del 1 de diciembre y hasta mediados de enero. Con ese contingente, según los miembros de la Cadena Agroalimentaria de Papa y Cebolla, lo que se busca es evitar una fuerte alza en los precios.
