El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, dijo que las negociaciones comerciales con China se están acercando a su fase final.
Desde enero, ambos países trabajan para intentar resolver una querella comercial que se extiende desde hace nueve meses, pero las conversaciones se extienden más allá de lo que las autoridades habían pronosticado en un primer momento.
Ambas partes siguen proyectando un optimismo cauto, sin asegurar que haya éxito.
Es más importante que las cosas salgan bien que establecer una fecha arbitraria, indicó Mnuchin a la prensa, precisando que espera que ambos países se estén acercando a la ronda final de temas.
Un tema central para Estados Unidos es la insistencia en que el país pueda volver a imponer aranceles en caso de un incumplimiento.
Mnuchin declinó dar comentarios sobre este punto.
Hay algunos compromisos que está haciendo Estados Unidos en este acuerdo y hay algunos compromisos que China está haciendo, indicó.
El acuerdo que busca el gobierno de Donald Trump tiene como objetivo principal reducir el enorme déficit comercial que tiene el país con China, pero también solucionar temas como la transferencia obligada de tecnología, limitar las subvenciones y poner fin al robo de propiedad intelectual.
Mientras Pekín extendió la moratoria sobre las importaciones de autos fabricados en Estados Unidos, Washington detuvo temporalmente el alza del 10% al 25% de los aranceles sobre productos chinos, valorados en 200 mil millones de dólares.
