RÉGIMEN SOCIALISTA

Corea del Norte busca reformar su economía

Corea del Norte había llegado a ser más pujante que Corea del Sur, pero décadas de mala gestión han llevado al país a la hambruna y a la escasez.

Corea del Norte busca reformar su economía
Se estima que el sector privado representa el 25% del PIB de Corea del Norte.

En las callejuelas de Pyongyang empiezan a verse vendedores de verduras e incluso de Coca-Cola, mientras en las tiendas oficiales se cambia moneda al precio del mercado negro, signos de un cambio gradual de la economía que las autoridades no quieren reconocer.

Oficialmente, Corea del Norte niega estar aplicando reformas económicas, y en teoría sigue el llamado Juche, también conocido como “autosuficiencia”, un sistema filosófico creado por el fundador del régimen comunista Kim Il-Sung, del que este fin de semana se celebra el 105 aniversario del nacimiento.

Pero bajo el mando de su nieto Kim Jong-Un -la tercera generación de la dinastía- la economía está cambiando lentamente, estiman lo analistas.

Corea del Norte había llegado a ser más próspera que Corea del Sur, pero décadas de mala gestión han llevado al país a la hambruna y a la escasez, mientras que su vecino del sur ya forma parte de la OCDE, que reúne a los países más desarrollados del mundo.

La capital, Pyongyang, sigue sin tener un solo cartel comercial, y sus largas avenidas están llenas de propaganda con soldados heroicos o sufridos trabajadores y eslóganes como “Sigamos las decisiones del Séptimo Congreso del Partido de los Trabajadores de Corea”.

“Somos un país socialista y seguimos nuestros principios económicos socialistas”, afirma Ri Sun-Chol, jefe del instituto de investigación económica de la Academia Nacional de Ciencias. “No estamos aplicando reformas para adoptar la economía de mercado”, asegura. Sin embargo, una serie de decisiones de Kim Jong-Un están llevando al país hacia esa dirección, según diplomáticos y analistas.

Muchas de las cooperativas agrícolas han sido desmanteladas de facto y la gestión agrícola se ha distribuido entre las familias, llamadas “unidades de trabajo familiar”, lo que ha permitido aumentar la producción de alimentos.

Por otra parte, los responsables de las fábricas tienen ahora cierta libertad para buscar proveedores y clientes por su cuenta. Es el caso de la planta Song Do Won General Foodstuffs Factory, en Wonsan.

En paralelo a la producción que sigue las instrucciones del gobierno, “también tenemos una red comercial de vendedores que usamos para obtener nuestros propios contratos”, reconoce Kwon Yong-Chol, el ingeniero jefe.

Según los observadores, los responsables comunistas tienen instrucciones de no interferir con los negocios del sector privado, que podrían representar hasta 25% del PIB del país. Sin embargo se trata de cifras muy aproximadas porque el régimen no publica estadísticas, hasta el punto que el año pasado los expertos no lograron saber si la economía creció o se contrajo.


Última Hora

  • 05:05 Conflicto en Divisa: cárcel de $177 millones incomoda a estudiantes, productores y a la comunidad  Leer más
  • 05:03 Licitación de laptops del Meduca: consorcio reclama decisión de comisión evaluadora Leer más
  • 05:02 Se acerca el 1 de julio: ¿qué está pasando en las bancadas? Leer más
  • 05:01 El Istmo de la integración: del sueño anfictiónico al consenso democrático global Leer más
  • 05:01 La OEA cerró su asamblea con la Declaración de Panamá entre reservas y diferencias políticas Leer más
  • 05:00 Copa Airlines habilita vuelos adicionales entre Panamá y Valencia ante suspensión de rutas a Caracas Leer más
  • 05:00 Caminata Familiar Susie Thayer 2026: Fundacáncer destinará fondos a la UCI del Instituto Oncológico Nacional Leer más
  • 05:00 Hoy por hoy: Periodismo bajo amenaza Leer más
  • 05:00 Pateando la mesa - Un tren a Nueva York Leer más
  • 05:00 Tal cual Leer más