JEONGOK, Corea del Sur (BLOOMBERG). Al ver que su pasajero es un extranjero, el taxista Lee Hong Soo formula la que se está convirtiendo en una pregunta común aquí: ¿Qué le gusta más, Corea del Sur, China o Japón?.
Esta es una pregunta que los visitantes escuchan con mucha frecuencia en Corea del Sur.
Antes la gente promedio y los funcionarios de Corea del Sur le preguntaban a uno lo que pensaba de su país: su gente, su comida, su clima y sus montañas; pero ahora su curiosidad es sobre su papel en Asia, si no en el mundo.
Si alguna vez hubo un momento para que Corea del Sur pensara sobre su surgimiento en la escena mundial, es este.
Más que nunca, Seúl está pensando sobre su lugar en el mundo y lo que puede hacer para contribuir a la economía mundial.
Esta no es la primera vez que el país se formula esas preguntas, pero cambios tectónicos que están teniendo lugar en Asia están convirtiendo estas preguntas en un tema obligado.
``Hemos recorrido un largo trecho desde la crisis asiática, le dijo a Bloomberg News Kim Yong Duk, viceministro de Finanzas de Corea del Sur. Ahora la cuestión es cuán lejos ha llegado Corea, hacia dónde se dirige y qué lugar ocupa en el mundo.
Japón está en recesión perpetua. China, mientras tanto, será un participante dominante algún día, pero por ahora es una nación comunista sin una moneda internacional ni transparencia financiera.
Contra este telón de fondo, la importancia de Corea del Sur va en aumento, tanto económica como geopolíticamente. Está ocurriendo lentamente, pero a paso seguro.
El fortalecimiento de Corea del Sur tiene mucho que ver con su economía, que se espera crezca 5.7% este año. Corea del Sur ya no es un país que lucha con los problemas relacionados con una nación de mercado emergente; más bien sus dificultades son comunes entre los 30 miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
En lugar de centrarse en las cuestiones del hardware, como sistemas financieros, flujos de capital e infraestructura, Corea del Sur está ahora preocupada por algo más preciso.
Su preocupación es sobre cuestiones de software: tendencias demográficas, reforma de los fondos de pensiones y reestructuración de la atención médica. Y aunque todavía está batallando, el país lo hace en el mismo terreno económico que Japón, y cada vez más, que Europa y Estados Unidos.
