El crecimiento económico de Estados Unidos se desaceleró menos de lo reportado previamente durante el cuarto trimestre, ya que el impulso entregado por un robusto gasto del consumidor fue parcialmente compensado por el mayor incremento de las importaciones en dos años.
El producto interno bruto (PIB) estadounidense se expandió a una tasa anualizada de 2.1% en lugar del ritmo informado anteriormente de 1.9%, dijo el Departamento del Comercio en su tercera estimación sobre el desempeño de la actividad.
La economía creció a un ritmo de 3.5% en el tercer trimestre. Pese a la revisión alcista, el PIB se expandió un 1.6% durante el 2016, su peor desempeño desde el 2011, después de haber aumentado un 2.6% en el 2015.
Además, hay señales de que la actividad se desaceleró aún más en el primer trimestre de este año, con una ampliación del déficit comercial en enero y una debilidad en el gasto de los consumidores y en la construcción.
En momentos en que el mercado laboral se ubica cerca del pleno empleo, el dato posiblemente subestima el estado de la economía.
El PIB tiende a ser más débil en el primer trimestre por problemas de cálculo que el Gobierno ha reconocido y que intenta resolver. El incremento del gasto del consumidor, que representa más de dos tercios de la actividad económica del país, fue revisado al alza a una tasa de 3.5% en el cuarto trimestre, frente a la tasa de 3% informada anteriormente. El gasto de los consumidores está siendo respaldado por una mejoría en el mercado laboral.
