Costa Rica lanzó ayer un plan para descarbonizar su economía, que apunta a suprimir el uso de combustibles fósiles para el año 2050, en un esfuerzo por reducir la emisión de gases causantes del cambio climático.
“La descarbonización no solo busca combatir el cambio climático, es también una gran oportunidad de asegurar el bienestar de todas las personas y asegura un futuro para las generaciones que vendrán”, declaró el presidente Carlos Alvarado al presentar el plan en un evento al aire libre frente al Museo de Arte Costarricense de la capital.
Destacó que el principal reto de la descarbonización es el transporte, principal generador de emisiones de carbono, para lo cual planteó la necesidad de eliminar los derivados del petróleo y avanzar a medios de transporte limpios basados en la electricidad.
La diplomática costarricense Cristiana Figueres, negociadora del Acuerdo de París de 2015 contra el calentamiento global, destacó en la ceremonia que el país “se pone a la vanguardia internacional” con este plan, que a su juicio será un ejemplo para el mundo.
