El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, anunció medidas de austeridad en el gasto público para hacerle frente a la falta de liquidez que aqueja al gobierno.
“El gobierno enfrenta dificultades de liquidez para pagar sus obligaciones y garantizar la operación de servicios esenciales”, reconoció Solís.
Acotó que a pesar de los esfuerzos por contener los gastos y aumentar los ingresos, “sigue existiendo una brecha que debemos cerrar con recursos frescos”.
Determinó que el presupuesto de 2018 tendrá crecimiento cero en todos los rubros que no deban crecer por obligación, al tiempo que ordenó priorizar los pagos del Estado dirigidos a la deuda pública, salarios y pensiones del gobierno central. Además, se incluyen transferencias conforme su urgencia social y finalmente el resto de las obligaciones.