Terminados los estudios de factibilidad y pasado el periodo de prueba, el uso de etanol en los combustibles de la flota vehicular de Costa Rica comenzará en octubre del presente año, confirmaron las autoridades de ese país.
El viceministro de Energía y Ambiente Julio Matamoros explicó en días recientes a periodistas latinoamericanos que su país introducirá mezclas de biocombustibles entre 5% y 7% en las gasolinas y en el el diésel, para aprovechar los excedentes de la producción azucarera de la industria cañera formada por 8 mil productores de caña y 16 ingenios.
Matamoros fue uno de los expositores en el seminario "Subsidiando el boom de los biocombustibles: ¿cuáles son las consecuencias para América Latina?", que se realizó en Alajuela, Costa Rica. El país vecino no contempla otorgar subsidios para desarrollar la industria de procesamiento de etanol como aditivo.
Matamoros destacó que con el uso de etanol se prevén beneficios para el país, como la reducción de la dependencia al petróleo, reducción en los gases de efecto invernadero y mejoría en la calidad del aire, además de ventajas en la agricultura tanto para el productor como para las comunidades rurales.
También se espera que con el uso de la bioenergía se pueda acceder a fondos y recursos de los denominados Mecanismos de Desarrollo Limpio, contemplados en el Protocolo de Kyoto. Para la implementación de este biocombustible, el Gobierno ha coordinado a las diferentes instituciones y a la Liga Agrícola Industrial de la Caña de Azúcar. Solo falta la infraestructura para efectuar la mezcla con la gasolina, que está a cargo de la estatal Recope.
En la actualidad, Costa Rica tiene una planta de deshidratación de etanol importado desde Brasil, que es exportado a su vez hacia Estados Unidos en la terminal portuaria Punta Morales, explicó Jorge Vargas, jefe de procesos de la terminal.

