El gobierno de Costa Rica informó que está cerca de obtener luz verde para regresar a los mercados crediticios globales y reforzar la confianza de los inversionistas tras una venta masiva de bonos y la moneda del país el año pasado.
El presidente Carlos Alvarado señaló que espera obtener la aprobación del Congreso en junio para vender mil 500 millones de deuda en el extranjero. El gobierno emitirá los bonos tan pronto como pueda después de eso y solicitará que se emitan mil 500 millones adicionales más adelante, indicó Alvarado. La economía de Costa Rica evitó por poco una crisis a fines del año pasado cuando inversionistas locales comenzaron a oponerse a financiar uno de los mayores déficits fiscales de la región.
El pánico ayudó a unir a los parlamentarios del gobierno y de la oposición para aprobar alzas de impuestos postergadas durante mucho tiempo, mientras que la perspectiva de fondos frescos desde el exterior también calmó los nervios.
Se están haciendo cosas que no se han hecho en mucho tiempo, afirmó Alvarado, refiriéndose a un nuevo ambiente de cooperación entre partidos.
Persistirán fuertes incentivos políticos para lograr mayorías, dijo. Los bonos en dólares de Costa Rica anotan un rendimiento de 12% este año, cifra que duplica con creces el promedio de los mercados emergentes.
