A Panamá y Costa Rica los une una larga historia. Además de compartir una frontera, los dos países tienen los ingresos per cápita más altos de Centroamérica. Pero a pesar de sus pujantes economías, las dos naciones nunca han podido abrir sus mercados al libre comercio. Incluso, han preferido no volver a hablar del tema, hasta ahora.
Las negociaciones para un tratado de libre comercio (TLC) se encuentran estancadas desde el año 2002, básicamente por falta de acuerdo en algunos temas sensibles.Y aunque ambos países han querido hacer ver que la suspensión prolongada de las negociaciones se debe a sus ocupadas agendas comerciales, detrás se ocultan marcadas diferencias en la apertura de servicios financieros y el acceso a mercado de productos tanto agropecuarios como lácteos.
En el ínterin, Costa Rica –junto a los países centroamericanos– y Panamá le han dedicado independientemente toda su energía comercial a tratar de asegurar un TLC con la primera potencia del mundo, Estados Unidos. El tratado centroamericano ya ha sido ratificado por Estados Unidos, pero los legisladores ticos aún esperan que el acuerdo comercial les sea presentado por el presidente, Abel Pacheco.
Panamá, por su parte, a un paso de culminar el proceso con su principal socio comercial, sigue sin pacto definitivo.
UNA NUEVA CITA
El ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Manuel González Sanz, asegura que las condiciones actuales son ideales para volver a retomar las negociaciones con Panamá. "Vemos con mucho entusiasmo e interés que podamos profundizar el tema con Panamá para establecer un TLC", expresó González.
A pesar de su competencia mutua, el jerarca comercial destaca las fortalezas complementarias. "Yo creo que hay ganancias para los dos países dentro de un TLC. Y para Costa Rica, Panamá siempre está en un lugar prioritario en nuestra agenda como país", aseveró.
De acuerdo con González, solamente hay que ponerse de acuerdo en las listas de acceso de bienes agropecuarios. Sin embargo, para Panamá el asunto es complicado: se trata de la apertura de los servicios financieros del país vecino.
En los primeros cinco meses del año, las exportaciones panameñas a Costa Rica, el sexto destino comercial, apenas alcanzaron 9 millones de dólares, mientras que las importaciones desde ese país llegaron a 41 millones de dólares.
Diferencias no superadas
Los obstáculos radican en el acceso al mercado de la leche y la apertura de los servicios financieros. Costa Rica es considerado un país líder en el mercado lácteo, lo que mantiene en reserva a la industria nacional del producto.
En servicios financieros, la legislación bancaria tica impone limitaciones referentes al establecimiento de sucursales de bancos extranjeros en el país, permitiendo solo que inversionistas constituyan nuevos bancos. Además, la legislación de Costa Rica, que no puede ser modificada por un acuerdo internacional, limita la competencia a compañías de seguros de Panamá.
