Brasilia subió fuertemente el gasto en proyectos de infraestructura local propuestos por legisladores, según datos presupuestarios a los que Reuters tuvo acceso, mientras un escándalo de corrupción amenaza la gestión de Michel Temer.
En junio, el gasto federal en infraestructura y otros proyectos que promocionaron congresistas para sus distritos saltó a mil 570 millones de dólares, desde 290 millones de dólares de mayo, según los datos.
El incremento en el gasto se produce al mismo tiempo que se acusa a Temer de recibir sobornos de JBS, la mayor empaquetadora de carne del mundo, para ayudar a la firma a resolver asuntos tributarios y liberar préstamos de los bancos estatales. El mandatario niega los cargos.
En mayo, los déficits presupuestarios de Brasil tocaron un nivel récord para el mes.