La producción industrial de Alemania creció en febrero y el superávit comercial se amplió, en un comienzo de año en que la economía más grande de Europa se preparó para satisfacer la demanda local e internacional y logró paliar cierta angustia ante la amenaza proteccionista.
El Ministerio de Economía calificó el comienzo de año como “extraordinariamente sólido” para la industria, con un incremento de 2.2% de la producción en febrero, que igualó la expansión de enero.
Un sondeo de Reuters había proyectado una caída de 0.1% para febrero. Datos comerciales difundidos por separado mostraron una subida de 0.8% en las exportaciones y una caída de 1.6% en las importaciones en febrero, ampliando el superávit comercial alemán a $22,370 millones, desde $20,015 millones en enero.
“Tanto los reportes sobre la producción industrial como el comercio de Alemania fueron muy sólidos”, dijo el economista de JP Morgan Greg Fuzesi.
El sólido desempeño alemán en febrero contrastó con una inesperada caída en la producción industrial británica, que aumenta señales de una desaceleración en el crecimiento económico de Reino Unido mientras el país se prepara para salir finalmente de la UE.
Las mediciones alemanas son las más recientes de una serie de indicadores robustos, y ayudarán a que la canciller Angela Merkel saque a relucir sus logros económicos antes de la elección nacional del 24 de septiembre, cuando buscará obtener su cuarto mandato.
En marzo, la confianza empresaria en Alemania subió a su nivel más alto en casi seis años, confirmando indicios de que la economía tuvo un sólido comienzo en 2017, ayudada por la demanda global de autos y maquinarias. El crecimiento en el sector servicios también se aceleró en el tercer mes del año.
