La tensión en la mesa de negociación entre la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) y el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) está subiendo, tras el anuncio del sindicato de emprender acciones de calle para la próxima semana.
Además de la paralización de las actividades en más de 260 proyectos a escala nacional, los obreros plantean la entrega de volantes y movilizaciones en diferentes puntos del país.
La medida busca presionar a los empresarios, que hasta ahora mantienen una propuesta de 3% de aumento salarial para los próximos cuatro años.
Los dirigentes sindicales desean que los empresarios avalen un alza de 3%, pero anual. Es decir, una variación o incremento de 12% entre 2018 y 2021.
El sindicato, por su parte, mantiene una contrapropuesta de 11% de aumento anual, lo que es igual a un ajuste de 44% en los próximos cuatro años.
La idea es que una vez se tengan estos planteamiento en mesa, se puedan mover los números hasta llegar a un acuerdo satisfactorio para las dos partes, asegura la dirigencia del Suntracs.
La Capac reafirmó su disposición de mantenerse negociando hasta alcanzar un acuerdo “justo y equitativo”, pero que responda a las “condiciones actuales de la industria y el crecimiento económico del país”.
La construcción creció durante el último año a un ritmo del 8%, no obstante, este comportamiento dista del empuje que tenía la actividad en años anteriores, cuando repuntaba a una tasa de 12.7%, como ocurrió en 2015.
Materia pendiente
Hasta ahora, unas nueve cláusulas económicas separan a la Capac y al Suntracs para lograr un acuerdo que ponga fin a la huelga, que hoy cumple cinco días.
Definir el incremento salarial general de los trabajadores y el ajuste de sueldos en las grandes obras, forma parte de los aspectos más sensitivos en las negociaciones.
Actualmente, los trabajadores plantean un aumento que en cuatro años sería de hasta $482 para el caso de un obrero calificado especial.
Los empresarios, por su lado, están dispuestos a otorgar un ajuste de hasta $32.88 para la misma ocupación en un período de cuatro años, lo que supone que hasta ahora estarían dispuestos a ceder un ajuste de 0.75% al año.
El ministro de Trabajo, Luis Ernesto Carles, quien se mantiene como intermediario entre los obreros y los empresarios, dijo recientemente que hasta ahora el diálogo en la mesa de negociación ha sido “respetuoso y ameno”.
“Ellos (Capac y Suntracs) van a poder establecer porcentajes cuando sientan que es el momento para establecer corridas numéricas que los acerque más”, dijo.
Según el Mitradel, entre 97% y 98% de los trabajadores de la construcción aprobaron la huelga.
