El crecimiento sostenido de la economía panameña en las últimas décadas y la fortaleza del dólar han favorecido el poder adquisitivo de Panamá, en promedio, cuando este se compara con el del resto de países de América Latina.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) utiliza como referencia la llamada “paridad de poder adquisitivo”, una medida que toma en cuenta la riqueza del país, pero también los precios y determina cuánto rinde una unidad (por ejemplo un dólar) en un determinado país. Es otra referencia que mide el nivel de vida de los países, pero, al ser un promedio, no refleja la desigualdad.
Desde 2002, Chile lidera la clasificación regional del producto interno bruto (PIB) per cápita con base a la paridad de poder adquisitivo. Según las proyecciones del FMI, a partir de 2018 Panamá superará al país sudamericano. Ese año, el PIB per cápita chileno será de $25 mil 710, mientras que el panameño será de $25 mil 712. En los siguientes años la diferencia se irá ampliando y para 2021 (último año que figura en la base de datos del FMI) el PIB per cápita de Panamá será de $30 mil 902 y el chileno de $29 mil 221. En tercer lugar estaría Uruguay, con $27 mil 215, y después Argentina, con $24 mil 232.
Los vecinos Costa Rica y Colombia estarían a cierta distancia con un PIB per cápita de $20 mil 803 y $17 mil 990, respectivamente.
El FMI proyecta que la economía de Panamá crecerá por encima de sus pares latinoamericanos, como ha venido sucediendo en los últimos años. Para 2016, la estimación —hasta marzo no se sabrá el dato oficial— es similar a la del Gobierno de Panamá (5.2%). La economía local se acelerará este 2017 a 5.8% y se espera que la tasa de crecimiento se mantenga alrededor de 6% hasta 2021.
En cambio, la economía chilena habría crecido 1.6% en 2016 y se esperan tasas que no superarán el 3% para 2017 y 2018.
