El resurgimiento del crecimiento en Europa da pocas señales de estar perdiendo fuerza, y los economistas están tomando nota.
En la encuesta mensual de Bloomberg, la primera del año, los encuestados aumentaron su perspectiva para 2018 hasta 2.2%.
El optimismo contrasta con la visión apagada a comienzos de 2017. Los economistas en ese entonces consideraban que el impulso se estaba ralentizando, pero tuvieron que actualizar las proyecciones una y otra vez para mantenerse al día con el rendimiento de la economía.
La zona formada por 19 países comenzó el año con una serie de números positivos, entre ellos un dato de confianza empresarial más sólido en Alemania y Francia, sus mayores economías.
Después de que la zona del euro se ha librado del calificativo de “hombre enfermo” que se le puso durante mucho tiempo, las mejoras han dado un nuevo ímpetu a los “halcones” del Banco Central Europeo para presionar para que se ponga fin al estímulo monetario de la era de la crisis.
“El ciclo actual tiene mucho combustible en el tanque”, dijo Ángel Talavera, economista de Oxford Economics en Londres. “El rebote en las cifras proporciona una imagen de crecimiento más consistente para la eurozona”.