Desalinizar agua de mar a gran escala o captar humedad de la atmósfera son dos alternativas que pueden volverse realidad pronto, pero no resolverán la crisis global del agua potable, afirma Peter Thomson, enviado especial de la ONU para los océanos.
Thomson, un fiyiano que presidió la Asamblea General de la ONU y en sus tiempos de diplomático luchó contra el calentamiento global que amenaza a archipiélagos como su tierra natal, cree que esas alternativas que hoy suenan a teoría científica podrían ser parte de una solución más amplia si primero se detiene el cambio climático.
“Las soluciones, las ideas, están todas ahí. Ahora se trata de trabajar para definir cuáles son financieramente viables y cuáles son científicamente viables...”, indicó.