La historia económica de Panamá desde 1970 demuestra que las crisis internacionales provocan un contundente shock sobre la economía panameña.
Entre 1970 y 1973 la economía panameña registra una tasa de crecimiento promedio de 7.3%. En el ultimo trimestre de 1973 se produjo el primer shock petrolero.
El precio promedio internacional del barril de petróleo se elevó de $3.01 a $12.00 durante la Gran Recesion Mundial del periodo 1974-1975.
Este fenómeno tuvo efectos contundentes sobre Panamá. Entre 1974 y 1976 la economía panameña registró una tasa de crecimiento promedio de 1% anual con todos sus efectos indeseables.
Es necesario anotar que en agosto de 1971, el Gobierno de Estados Unidos (EU) desvincula el anclaje del dólar al oro, lo que puso fin a los convenios de Bretton Woods de 1944. La consecuencia de este suceso fue la depreciación del dólar en los mercados internacionales con relación al oro y al resto de las monedas fuertes. Esto generó un proceso inflacionario internacional que también se manifestó en Panamá.
Como revelan los archivos oficiales, la inflación se disparó a partir de 1972 alcanzando su cota más alta en 1974, en virtud del shock petrolero.
Este fenómeno fue socialmente traumático y la drástica reducción que registró la inflación en 1975, a 5.5%, se debió en parte a la política de control de precios ejercida por la Oficina de Regulación de Precios vigente en aquel entonces.
Otra manifestación de esta crisis en Panamá fue que la inversión privada se contrajo 24.4% entre 1974 y 1977.
Ante la sensible disminución de la inversión privada, se incrementó la inversión pública, que creció a una tasa promedio de 4.9% anual. Y esto generó el incremento de la deuda externa, que pasó de $104.8 millones a $1,344 millones en 1979.



