La caída en la inversión privada y la paralización de proyectos mineros y de infraestructura seguirían frenando un repunte de la construcción en Perú este año, pese al programa de millonarias inversiones lanzado por el Gobierno para reconstruir zonas afectadas por las inundaciones.
La construcción, que con la minería fueron los pilares de la gran expansión peruana entre 2005 y 2012, crecería levemente este año luego de que se contrajo un 3.1% y 5.8% el año pasado y el anterior, respectivamente, mientras grandes proyectos están aún a la espera de complejos permisos estatales que el presidente, Pedro Pablo Kuczynski, busca reducir.
El plan para reconstruir viviendas y carreteras atenuaría solo, en parte, el impacto causado por la paralización de grandes obras como el gasoducto del sur y el proyecto de irrigación Chavimochic III, tras un escándalo de corrupción de la brasileña Odebrecht.
También están suspendidas obras como la segunda línea del Metro de Lima y la construcción de un nuevo aeropuerto internacional en la región andina del Cuzco, este último a la espera de una revisión de la contraloría por cuestionados cambios en el contrato.
Analistas creen que un repunte recién se vería en 2018 y 2019, cuando comience a ejecutarse en gran medida un plan del Gobierno, que contempla una inversión pública inicial de 3 mil millones de dólares para rehabilitar zonas afectadas por las inundaciones tras la inesperada llegada del fenómeno climático de El Niño Costero. “No creo que haya un gran repunte de la construcción este año, pensamos que este año creceremos levemente y el próximo año igualaremos la tasa estimada del PIB de 4%, pero el gran repunte se vería recién en 2019”, dijo el presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Guido Valdivia.
