BASILEA, Suiza (EFE). Crossair anunció que a partir de ayer asumía la responsabilidad de la casi totalidad de los vuelos europeos que efectuaba hasta ahora la prácticamente quebrada Swissair.
Crossair, con sede en Basilea, heredará parte de la flota de Swissair, y volará con nuevo nombre, todavía no revelado, a partir del 1 de abril, fecha en la que se producirá el lanzamiento oficial de la nueva compañía aérea suiza.
Los vuelos efectuados a partir de hoy desde el aeropuerto de Zurich y en dirección a Madrid, Barcelona, Málaga, Lisboa, Oporto, París, Niza, Londres, Viena, Roma, Estocolmo, Estambul, Praga, así como un vuelo Ginebra-Londres, llevarán ya números de Crossair aunque los aviones sean de Swissair.
Mientras tanto, continúa la incógnita sobre el nombre con que se conocerá a la nueva compañía nacional suiza.
El consejo de administración de Crossair se decidió el lunes por una nueva marca, que no se hará pública mientras los abogados de la compañía se aseguran de que no plantea ningún problema legal.
Parece ser que la palabra Swiss aparecerá de alguna forma u otra en los fuselajes de los aviones de la compañía, que adquirirá de Swissair 26 aviones de medio recorrido y otros 26 de largo recorrido para sus vuelos internacionales.
Se ha decidido renunciar al nombre de Crossair porque no es suficientemente conocido fuera de Suiza. Además, puede evocar la cruz y las cruzadas en los países islámicos, lo que podría resultar ofensivo para la clientela musulmana.