La línea de cruceros Princess del grupo Carnival Corp. se declarará culpable de siete cargos de contaminación marítima y por intentar encubrirlos, lo que le obligará a pagar una multa criminal de 40 millones de dólares, dijo ayer el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Las acusaciones contra la unidad de Carnival con sede en California surgen a partir del “vertido ilegal de desperdicios de combustible del crucero Caribbean Princess” cerca de paradas y puertos en nueve estados y dos territorios de Estados Unidos, dijo el Gobierno en comunicado.
El Caribbean Princess ha estado realizando vertidos ilegales desde 2005 usando equipos de ocultamiento -que incluyen la llamada “manguera mágica” para eludir los equipamientos de prevención de polución que separan al combustible y monitorizan los niveles de petróleo en el agua que rodea a la embarcación, dijo el Departamento de Justicia.
Investigadores estadounidenses comenzaron a investigar las acciones del crucero después de que un ingeniero reportó los vertidos ilegales frente a costas de Inglaterra en agosto de 2013.
Otros dos ingenieros de la unidad ordenaron entonces que la práctica sea encubierta y exigieron a sus subordinados que mintieran e intentaran remover la manguera para desechos.
“Esta es una compañía que estaba al tanto de la situación y que debió haber actuado diferente”, dijo el fiscal general John Crud.