Los precios del petróleo subieron ayer a un máximo de 18 meses, luego de que la OPEP y otros productores firmaron un acuerdo de recorte a la producción, el primero desde 2001, con el fin de reducir el superávit global de suministros y apuntalar al mercado.
El sábado pasado, productores fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), liderados por Rusia, acordaron reducir el bombeo en 558 mil barriles por día, menos que el objetivo de 600 mil bpd, pero aún así la mayor contribución en la historia de los países no integrantes de la OPEP.
El 30 de noviembre, la OPEP acordó reducir su bombeo en 1.2 millones de barriles de petróleo por día a partir del 1 de enero.
Los precios del crudo han subido con fuerza, y el contrato a futuro en Estados Unidos ha ganado un 23% desde mediados de noviembre ante el optimismo de que se podría alcanzar un acuerdo.
Existe cierta preocupación entre los analistas de que el fuerte avance en el precio del crudo no sea sostenible para el mercado debido a la expectativa de que varios productores no cumplirían con los recortes acordados.
Cotizaciones
Ayer lunes, los futuros del crudo en Estados Unidos subieron 1.33 dólares, o un 2.58%, a 52.83 dólares el barril, aunque la ganancia estuvo muy lejos de los máximos del día.
Los precios siguieron cayendo tras el cierre regular del mercado en Nueva York, con el barril ganando solo 98 centavos, a 52.48 dólares.
Mientras que los futuros del crudo Brent ganaron 1.36%, o un 2.5%, a 55.69 dólares por barril, tras llegar previamente a un máximo de sesión de 57.89 dólares, su precio más alto desde julio de 2015.
Para que el acuerdo de reducción del bombeo sea efectivo, todos los países deben apegarse a su palabra.
Mayores precios también suben la probabilidad de que otros productores aumenten la extracción, particularmente los operadores de crudo de esquisto de Estados Unidos, donde el número de plataformas petroleras ha aumentado constantemente en los últimos meses.
