Cuba anunció que restringirá la venta de algunos alimentos y productos de higiene, mientras otros los incluirá en la cartilla de racionamiento dada la escasez y el desabastecimiento que atribuye en parte a la profundización del embargo comercial de Estados Unidos.
Las estanterías de las tiendas locales han estado cada vez más desabastecidas en los últimos meses debido a la falta de artículos como pollo, harina y huevos, y cubanos sufren horas haciendo filas para las compras.
Cuba importa entre el 60% y el 70% de sus alimentos, valorados en más de 2 mil millones de dólares, según cifras oficiales.
Las reformas de mercado emprendidas por el expresidente Raúl Castro no han logrado impulsar la frágil economía de planificación centralizada.
La isla también sufre un embargo comercial de Estados Unidos de casi seis décadas y menos ayuda de Venezuela, un aliado clave de La Habana.