El Gobierno de Cuba y un socio europeo destinaron casi $300 millones en la puesta en marcha de una mina de zinc y plomo que inició el proceso de trituración de material en junio y entrará en operación plena el 3 de octubre próximo.
Esta es una de las inversiones más importantes en el sector, en el occidente de Cuba, una de las regiones económicamente más deprimidas del país.
“Este proyecto tiene una proyección bastante más amplia. Estamos en una zona con tradición minera, pero que llevaba muchos años sin esa actividad. Estamos rescatando esa tradición... y estamos fomentando el crecimiento”, dijo a periodistas el español José Vila, gerente general de Emincar, la mixta (51% isleña y 49% de la contraparte foránea) formada por la estatal Geominera y Trafigura, una multinacional europea con sede en Ámsterdam. El yacimiento se localizó a 200 kilómetros, al occidente de la capital.