El margen de acción del Banco Central Europeo (BCE) es limitado y su política de suministrarle a los bancos más liquidez de la que necesitan no debería convertirse en un rasgo permanente, dijo ayer el miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, Yves Mersch.
Las palabras de Mersch, uno de los miembros de línea dura del Consejo de Gobierno del BCE, se producen luego de que la semana pasada otros miembros del banco central dijeron que estaban abiertos a tomar nuevas medidas para apoyar a la economía de la zona euro, donde la inflación es inferior al objetivo.
Un nuevo conjunto de créditos de largo plazo para inyectar liquidez al sistema financiero es ampliamente considerado como una opción política para el BCE, aunque otro miembro de línea dura, Jens Weidmann, dijo la semana pasada que el banco debe asegurarse de que sus operaciones de crédito no lleguen a ser demasiado generosas.
Mersch dijo que el BCE debería asegurarse de que su liquidez fluya sin problemas hacia el sector bancario.
“La política de liquidez excesiva, aunque útil y necesaria como ha sido -y sigue siendo-, no debería convertirse en un rasgo permanente”, agregó Mersch .
A fines de 2011 y comienzos de 2012, el BCE usó dos operaciones de liquidez de largo plazo para canalizar a los bancos más de $1.35 mil millones en créditos a tres años, una decisión que “evitó una gran, gran crisis de liquidez”, en palabras del presidente del BCE, Mario Draghi.
