Productores ubicados en la región del arco seco (Panamá, Coclé, Herrera y Los Santos), empezarán en febrero a sembrar soya y zanahoria, este último cultivo destinado exclusivamente a tierras altas , en la provincia de Chiriquí, por sus condiciones climáticas.
Desde Brasil se importarán dos libras de semillas de zanahoria tropicalizadas, que serán multiplicadas en los campos experimentales del Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap). Una vez germinen las plantas serán distribuidas a los productores a través de sus asociaciones.
Esta variedad tropicalizada, con alto valor genético, se cultiva en Haití y África, lo que representaría una nueva alternativa para aquel productor que solo se dedicaba al cultivo de melón, sandía, maíz, tomate o arroz.
En los últimos cinco años estos cultivos han registrado una notable reducción en las hectáreas sembradas debido a factores económicos y climáticos, manifestó Emilio Kieswetter, ministro de Desarrollo Agropecuario.
A través de la asesoría de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y de los especialistas del Idiap se implementarán los cultivos de zanahoria y soya.
En el cultivo de soya se programa cultivar unas 20 hectáreas en la región del arco seco. Los 10 quintales de semillas de soya, grano rico en proteínas, se importarán de Brasil.
Esta nueva variedad de “soya tropicalizada” es más resistente a los ataques de plagas y podría abaratar los costos de alimentación pecuaria.
Durante la temporada seca la soya se constituye en una valiosa fuente de proteína para el ganado.
Luis Martínez, ex presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos, asegura que esta producción ayudaría al sector ganadero de la región este del país que se afectó con las inundaciones registradas en los dos últimos meses del año.
En la alimentación del ganado la soya se mezcla con melaza, maíz, pasto o sales con proteínas, explicó Martínez
Anualmente en el país se importan 3.5 millones de quintales de soya procedente de Estados Unidos, que se utiliza para la alimentación de aves y cerdos.
En el mercado internacional el quintal de soya oscila entre 15 dólares y 20 dólares.
Cultivar zanahoria y soya en la región del arco seco representa para los productores una salida ante la reducción de hectáreas en cultivos tradicionales como las cucurbitáceas, que este año no alcanzaron las proyecciones de siembra.

