La guerra comercial entre Estados Unidos (EU) y China hará que los agricultores estadounidenses planten menos superficie de soja en los próximos años, de acuerdo con una entidad de crédito agrícola y un prominente grupo del sector.
El arancel de represalia del 25% que China impuso a la soja estadounidense amenaza con limitar los aumentos de los precios y obligar a los productores a reducir las plantaciones a un rango de bajo a medio de 80 millones de acres (unos 32 millones de hectáreas), en comparación con los 90 millones de 2017, según un informe de analistas de Rabobank International. Eso podría significar una caída en la producción de hasta 7% en los próximos cuatro años, suponiendo condiciones climáticas normales, dijeron.
En una entrevista, Jim Sutter, máximo ejecutivo del Consejo de Exportación de Soja de EU, señaló que concordaba con la visión de Rabobank.
