Los pequeños productores de tomate industrial, maíz, cucurbitáceas (melón, sandía y zapallo) y hortalizas están en aprietos. El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) no tiene fondos para el desembolso de créditos desde el pasado mes de abril, y el inicio de la temporada agrícola 2017-2018 está por comenzar.
En la provincia de Los Santos, 86 productores requerían un financiamiento del banco de fomento estatal. Necesitan, en conjunto, 750 mil dólares para sembrar 150 hectáreas de tomate industrial.
“Los ciclos de siembra no esperan, y ante la falta de fondos del BDA tuvimos que negociar con la empresa Nestlé Panamá el financiamiento para la temporada agrícola 2017-2018”, manifestó Celestino Rivera, presidente de la Asociación de Productores de Tomate Industrial.
Como ellos son los que pondrán el dinero, este año el quintal del tomate industrial se pagará al productor a 8.50 dólares, 50 centésimos menos que el precio pagado en la temporada 2016-2017, aseguró Rivera.
Los productores de maíz acudieron a las casas comerciales dedicadas a la venta de insumos agropecuarios o a financieras para obtener créditos, pero las tasas de préstamo, explican ellos, son elevadas en exceso.
La siembra del grano se inició hace un mes y la cosecha está programada para principios de enero de 2018. En el país se cultivan cerca de 25 mil hectáreas de maíz, 19 mil de ellas entre las provincias de Herrera y Los Santos.
Los maiceros no solo se enfrentan a la falta de dinero oportuno para iniciar la siembra del grano, también están a la espera de que los industriales adquieran 75 mil quintales de la cuota pactada para el año agrícola 2016-2017.
“Los industriales se comprometieron, en la Cadena Agroalimentaria de Maíz, a comprar en tres etapas 2 millones de quintales del grano de la cosecha local, y todavía faltan por adquirir 75 mil quintales, denunció Valentín Domínguez, presidente de la Asociación de Productores de Maíz y Sorgo de Los Santos.
La premura de los productores por la compra del grano se debe a que en dos meses comienza la cosecha del nuevo año agrícola y no tienen recintos para almacenar el maíz.
En los silos de La Honda, en la provincia de Los Santos, todavía están almacenados 50 mil quintales de maíz, mientras que en otros recintos agrícolas están los otros 25 mil quintales, manifestó Domínguez.
“La cosecha está a la vuelta de la esquina y los silos de La Honda están en remodelación, pero allí no hay un solo material nuevo para construir las instalaciones”, asegura el representante de los productores.
El 95% de la siembra de maíz local se hace través de la técnica de secano. El grano es utilizado por la industria para la elaboración de alimentos de consumo humano y la producción de pienso para animales.
Sin créditos oportunos los pequeños productores no podrán cumplir con las cifras proyectadas de siembra, advierte Francisco Antúnez, miembro de la Gremial de Agroexportadores de Productos No Tradicionales de Panamá (Gantrap).
En la región de Soná, provincia de Veraguas, un grupo de 40 productores había programado iniciar por primera vez la siembra de sandía para la exportación.
Ellos solicitaron 800 mil dólares al BDA y todavía están a la espera del desembolso del dinero, aseguró Antúnez.

Para el programa de cucurbitáceas (melón, sandía y zapallo) el dinero se necesita en octubre, justo cuando empieza el pago del alquiler de las tierras, comenta el agroexportador.
“Nadie te alquila unas tierras para pagar después”. En noviembre se necesita iniciar la preparación de las tierras y en diciembre se procede a sembrar, pero los desembolsos del BDA a los pequeños productores siempre se da después de que se realiza la cosecha”, asegura el miembro de la Gantrap.
Si el productor está confiando en un desembolso del BDA para cumplir con un calendario de siembra, en función de lo que ha negociado en el mercado y estos desembolsos no se dan a tiempo, se provoca un desfase en todo el programa, que incluso puede llevarlo al fracaso, advierte Antúnez.
Ricardo Solís, gerente general del BDA, asegura que están tramitando un crédito suplementario de 50 millones de dólares con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que les permita reactivar el desembolso de préstamos.
“Estamos esperando que en este mes se definan todas las instituciones estatales que no han ejecutado su presupuesto para que se nos transfieran esos fondos”, dijo Solís.
En 2017, el BDA tenía asignados 47 millones de dólares para el otorgamiento de préstamos. Esos fondos se agotaron en abril.
La entidad financiera obtuvo un traslado presupuestario adicional de 4 millones de dólares por parte del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y del Instituto de Mercadeo Agropecuario. Más 1.5 millones de dólares que obtuvieron de ahorros de la entidad estatal.
“Desde mayo tuvimos que suspender la recepción de solicitudes de préstamos por la falta de fondos”, comentó Solís.
Un tabla de salvación a la que se está aferrando el gerente del banco estatal es la sanción del proyecto ley 448, en la cual se restablece los aportes del Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI), al sector agropecuario. “Si este proyecto es sancionada por el Ejecutivo en un máximo de 30 días podríamos tener un flujo de dinero que llegará directamente del FECI”.
El BDA tiene comprometido el desembolso de préstamos por 20 millones de dólares con 990 pequeños y medianos productores. Todo ese dinero es la partida comprometida y que no se ha entregado.
Con la modificación de los aportes del FECI al BDA le correspondería el 33% o el equivalente a 50 millones de dólares por año. Actualmente recibe el 12.5%.
Al sector agropecuario se le asignará el 75% de los aportes del FECI; el 25% restante se distribuirá en un 10% a la Superintendencia de Bancos de Panamá y 15% al Tesoro Nacional para el pago de los tramos preferenciales de los préstamos hipotecarios.
El dinero del FECI debería estar en un fondo común para apoyar al productor a lograr la competitividad agropecuaria y no solo para préstamos agropecuarios, plantea Francisco Antúnez, miembro de la Gantrap.
La agroindustria pone sus ojos en la aprobación de la ley y el consecutivo fondeo al BDA.
Aunque otros bancos de la plaza otorgan préstamos agropecuarios, el BDA tiene la ventaja de otorgar préstamos con tasas de 3%.
