Los precios subyacentes al consumidor de Japón subieron un 3% en septiembre respecto al año previo, mostraron datos del Gobierno.
El índice subyacente de precios al consumidor, que incluye a los precios de los productos del petróleo pero excluye a los de los alimentos frescos, igualó la estimación promedio de economistas de un avance anual de un 3%.
La medición que se asemeja a la inflación subyacente en Estados Unidos, que excluye los precios de los alimentos y la energía, subió un 2.3% en el año a septiembre.
Los precios subyacentes al consumidor en Tokio, disponibles un mes antes que los datos nacionales, subieron un 2.5% en octubre respecto al año previo, frente a un avance anual de un 2.5% previsto por analistas en un sondeo.
Si se eliminan los efectos del aumento del impuesto a las ventas en abril desde un 5% a un 8%, la inflación subyacente a la consumidores fue de un 1% en septiembre, a mitad de camino de la meta de BOJ, que según analistas no podrá cumplir antes del plazo estipulado con su meta de 2% de inflación.
Otros datos como el gasto familiar de Japón cayó un 5.6% en septiembre respecto del año anterior, una señal de que el gasto del consumidor sigue siendo débil.
El descenso fue mayor a la estimación promedio de una caída del 4.3% y se da luego de una baja anual de un 4.7% en agosto.
El gasto creció un 1.5% en septiembre respecto al mes anterior, menos que la estimación promedio de un avance de un 1.9%.
La cifra se conoce luego de que se registró una baja de un 0.3% en agosto.
