El debate sobre la retirada de las políticas ultralaxas del Banco Central Europeo (BCE) se intensificó cuando el presidente de Gobierno de España, Mariano Rajoy, expresó temores con respecto a un ajuste prematuro.
El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, se sumó a la integrante del comité ejecutivo del BCE Sabine Lautenschlaeger, compatriota alemana, en argumentar que se acerca la hora de discutir cuándo refrenar el estímulo.
Ahora que estrategas de países como Francia y Países Bajos están ponderando el tema, un debate destinado a dominar en los próximos meses se intensificó antes de lo previsto conforme se acelera la inflación, el crecimiento cobra fuerza y las principales economías de la región enfrentan un año de campañas electorales.
Aun así, mientras los miembros del comité ejecutivo del BCE empiezan a reflexionar sobre cómo poner fin a un ciclo sin precedente de medidas de estímulo, hay voces que advierten que es demasiado pronto para negar a la modesta recuperación de la zona del euro el apoyo de las políticas del BCE.
Esto presagia un conflicto potencial que se complicará más por el hecho de que los bancos centrales ahora son los mayores tenedores de deuda gubernamental europea.
“Aunque dije que la situación económica iba a ser buena este año, sin embargo, creía que había algunas cosas que me preocupaban: el brexit, lo que pudiera ocurrir en Estados Unidos, el precio del petróleo y también lo que pudiera hacer el Banco Central Europeo”, dijo Rajoy, de 61 años, en una entrevista radiofónica con Onda Cero el jueves. “De momento está actuando bien”. Mientras que el presidente del BCE, Mario Draghi, reiteró la semana pasada que los riesgos para la recuperación de la zona del euro siguen una tendencia descendente, la inflación se está acelerando.
Lautenschlaeger ha hecho un llamado a discutir “pronto” el fin del programa de compra de bonos por $2.45 millones de millones de la institución. La crítica más acérrima por políticas monetarias demasiado laxas proviene de Alemania, mientras que economías más débiles han advertido que las alzas de precios siguen demasiado impulsadas por el petróleo. Weidmann dijo que si se mantienen las actuales novedades en cuanto a precios, sentarán “las bases para una salida de una política monetaria laxa”.