La propuesta de alzar los tributos a las utilidades de las grandes empresas, una de las iniciativas centrales del plan de gobierno de Michelle Bachelet, reabrió el debate sobre sus efectos en la economía chilena.
“Creo haber sido de los primeros que lo dijo, porque lo dije en junio del año pasado: que las propuestas que se hacen en materia tributaria sin duda que tienen un efecto en la inversión”, dijo Felipe Larraín, ministro de Hacienda del gobierno saliente de Sebastián Piñera.
El crecimiento del 1.4% de la economía local en enero pasado, reavivó el debate sobre el manejo económico de la administración de derecha y las propuestas tributarias de la centroizquierda que asume el próximo 11 de marzo. “Yo espero que esta ley tome en cuenta la situación en que está la inversión, que es puntualmente donde está el grueso de la desaceleración”, agregó.
Bachelet, que llega al poder en medio de un creciente clima de agitación social, atizado por el movimiento estudiantil, ha prometido un reforzamiento de las políticas sociales, incluyendo la educación como eje. Para financiar esta iniciativa la futura jefa de Estado ha propuesto alzar los tributos desde el 20% al 25%.