Los funcionarios de la Reserva Federal (FED) tuvieron dificultades el mes pasado para abordar dos grandes incertidumbres de la economía estadounidense: si permitir que aumente la inflación durante un tiempo y cómo la afectarán los ambiciosos planes de estímulo del presidente Donald Trump.
Las minutas de la discusión de marzo, difundidas ayer, revelan un apoyo casi unánime al aumento de un cuarto de punto de la tasa de interés de referencia, el segundo en tres meses. Pero no hubo tanto acuerdo sobre la inflación y los planes de Trump.
La Reserva Federal decidió enviar señales de que los futuros aumentos de las tasas serán graduales, pero preparándose para responder rápidamente a los cambios en las perspectivas económicas.
Muchos analistas creen que el banco central estadounidense mantendrá las tasas en sus niveles actuales en su junta de mayo.
De acuerdo con las actas, varios funcionarios de la entidad creen que el impacto de los planes de estímulo de Trump no se sentirá de manera significativa antes del año próximo.