Tras cuatro días de huelga, las negociaciones entre la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) y el Sindicato Único Nacional de los Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) están estancadas.
Por ello, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) declaró sesión permanente.
El Suntracs redujo al 50% sus aspiraciones de aumento salarial para lograr la nueva convención colectiva 2018-2021, pero los empresarios todavía consideran que su petición es “insostenible” porque impactará en los costos de las residencias, advirtió Jorge Lara, primer vicepresidente de la Capac.
Tanto el Suntracs como los empresarios no han podido llegar a un punto de equilibrio.
El salario mensual para un ayudante general (con prestaciones laborales) se establece actualmente en $1,235, y se elevaría a $2,222.
Con las peticiones del Suntrac, el trabajador calificado, que gana $1,664, quedaría ganando $2, 996.
Estas cifras están fuera de la realidad del mercado nacional, por eso ha sido muy difícil lograr un acuerdo, aseguró el representante de las empresas constructoras.
Saúl Méndez, secretario general del Suntracs, advirtió que los empresario no han presentado propuestas y se mantienen “en sus 11 miserables centésimos en cuatro años, divididos en 2.75 centésimos por año. Esa limosna es inaceptable”.

