El Congreso de México declaró válida y constitucional una histórica reforma energética que pone fin a más de siete décadas de monopolio estatal en materia petrolera y permite de manera amplia la participación de empresas privadas en la producción de crudo.
La comisión permanente del Congreso informó que 24 de las 31 legislaturas estatales habían aprobado la reforma, con lo cual se cumplió de manera amplia el requisito para declararla válida.
El diputado Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional y presidente en turno de la comisión permanente, dijo desde la tribuna del Congreso que la iniciativa que reforma tres artículos de la Constitución fue enviada al Ejecutivo para su promulgación.
La reforma, a la que se opusieron los partidos de izquierda, permitirá al Gobierno dar contratos de explotación a empresas tanto nacionales como extranjeras.
