Los problemas financieros de Dell Inc. tocan las oficinas de Panamá, donde laboran unos dos mil empleados.
La empresa ha suprimido todos los gastos extras después de que Michael Dell retomara el cargo como consejero delegado y después de que se apreciara un deterioro financiero en la compañía.
"Dados nuestros resultados en el año fiscal 2007, vamos a pasar por un periodo de decisiones difíciles pero correctas para nuestra compañía. Una de esas es la de controlar nuestros gastos operativos", dijo la portavoz de Dell Panamá, Mercedes Morris.
La empresa, con operaciones en la antigua base de Howard, ha suprimido los gastos de viáticos, viajes, aumentos de salarios, incluso analiza suspender el pago del bono semestral que recibían los trabajadores.
"Queremos eliminar la burocracia, tomar decisiones más rápidamente y más de cerca con nuestros clientes", indicó Morris.
Dell Panamá ofrece soporte a los clientes en Estados Unidos, Latinoamérica y el Caribe.
El mayor fabricante de ordenadores personales se vio afectada por los malos resultados trimestrales y el retiro de más de cuatro millones de baterías que alimentan las portátiles.
Aunque Dell Inc. reportó más ventas que el año anterior, la guerra de precios que se vive en esta industria provocó una caída en los beneficios.
Sin embargo, para el año fiscal 2008, Dell Panamá se enfoca a aumentar la innovación y seguir mejorando la atención a sus clientes, dijo Morris.
La compañía espera mantenerse como el mayor fabricante de computadoras personales frente a su competidor Hewlett-Packard Co.
