La burbuja del “bling” no muestra signos de estallar. Ese es el mensaje que se desprende del último informe sobre la industria del lujo de Bain & Company y Altagamma, la asociación italiana del lujo.
En línea con los recientes resultados financieros de megamarcas como Gucci y Louis Vuitton, el crecimiento en el primer trimestre fue sorprendentemente opulento.
Las ventas en el mercado de lujo personal, excluyendo las variaciones de divisas, aumentaron entre 6% y 7% en los primeros tres meses de 2018, según los autores del informe. La cifra cae al 1% al incluir las variaciones del tipo de cambio, debido a la fortaleza del euro.
La trayectoria ascendente probablemente continuará este año y Bain pronostica que las ventas de todo el año aumentarán entre 6% y 8% en 2018, excluyendo los efectos del tipo de cambio.
Gran parte de incremento está liderado por los consumidores chinos; se espera que el mercado continental de la nación asiática crezca entre 20% y 22%. La demanda de los compradores en Estados Unidos y Europa también regresó.
Dado el auge, no es de extrañar que las valoraciones de muchas empresas de lujo se hayan aproximado a máximos. Eso significa que el riesgo está firmemente a la baja.
Parte de la excesiva demanda china puede deberse solo a que el mercado se puso al día desde 2016, cuando los consumidores se mantuvieron alejados de los bienes de alto precio debido a un crecimiento económico más lento, una campaña contra la extravagancia y fluctuaciones desfavorables de la moneda.
La abrupta recuperación podría comenzar a disminuir en el transcurso del año.
Además, el lujo tiene un buen desempeño cuando los mercados de valores avanzan con fuerza y los consumidores se sienten felices y ricos.
Hubo una corrección más amplia del mercado a principios de este año y más sacudidas pondrían nerviosos a los compradores de altos recursos.
Bain dice que la fase actual de crecimiento no ha sido fácil. Ya no solo se trata de abrir muchas tiendas en China. En un mercado más maduro, los ganadores deben tener los productos que los compradores adinerados quieren. Adoptar las últimas tendencias es crucial en este caso.
Las empresas también necesitan operaciones en línea fuertes para mantener contentos a los clientes de alto nivel, así como la construcción de relaciones con clientes más jóvenes a través de las redes sociales, agrega Bain.
Esto podría explicar por qué el auge no ha beneficiado a todos los grupos de lujo por igual.
