PEKÍN, China (EFE). El presidente del Foro Económico Mundial (FEM), Klaus Schwab, se sumó ayer a los países e instituciones que han pedido en últimos meses el ingreso de China en el G-8, grupo que integra a los ocho países más industrializados.
"China cumple todos los requisitos, por lo que debe ingresar en el G-8 lo más pronto posible", señaló Schwab, que equiparó a la economía china con la del resto de los miembros del grupo.
Schwab participó el fin de semana, en la isla meridional china de Hainan, en el Foro Financiero Boao, que reúne a líderes económicos de los países de Asia y Oceanía.
Según el presidente del FEM, "aspectos como la población, la capacidad exportadora y el desarrollo tecnológico convierten a China en una potencia económica".
Los expertos que apoyan el ingreso de China en el G-8 aluden a la presencia en este grupo de países como Rusia, donde la inversión exterior está mal y cuya economía a duras penas puede ser considerada de mercado. Quienes se oponen a la entrada de China en el G-8 argumentan que solo 20% de los chinos puede ser considerado potencial consumidor.
En este sentido, a pesar de la pujanza de la economía china, el gigante asiático recibirá en los próximos tres años 4,500 millones de dólares en préstamos del Banco Asiático de Desarrollo.
