El embajador estadounidense en Londres, Woody Johnson, denunció ayer una “campaña de difamación” contra “el pollo al cloro” o la “ternera con hormonas” estadounidenses, defendiendo la agricultura estadounidense frente a cómo se la trata en Europa.
El diplomático explicó que Washington deseaba negociar con Londres un acuerdo comercial “lo más ambicioso” posible después del brexit. “Es una gran oportunidad” para ambos países, escribió en un artículo publicado en el Daily Telegraph. “Pero han llevado a los británicos a creer lo contrario”, afirmó el diplomático.
Rechazo
“Les han presentado una falsa elección: respeten las directivas europeas o inúndense de alimentos estadounidenses de mala calidad. Términos engañosos e incendiarios como ‘pollo al cloro’ o ‘ternera con hormonas’ se utilizan para presentar la agricultura estadounidense de la peor forma posible”, lamentó Johnson.
El diplomático rechazó tajantemente las críticas, que tachó de “campaña de difamación orquestada por gente que tiene su propio programa proteccionista”.
Comparando el enfoque europeo con un “Museo de la Agricultura”, Johnson afirmó que había que “mirar hacia el futuro, no hacia el pasado”.
La importación de algunos alimentos estadounidenses está limitada a causa de las normas y las reglamentaciones europeas, algo que podría cambiar tras la salida de Reino Unido de la Unión Europea, prevista para el 29 de marzo.
Sin embargo, una portavoz de Downing Street subrayó que el Gobierno británico “siempre fue muy claro sobre el hecho de que no rebajaremos nuestras normas alimentarias en el marco de un futuro acuerdo comercial”. “Los británicos dan importancia a las normas estrictas en materia de bienestar animal, protección del medio ambiente y de seguridad alimentaria con las que están comprometidos nuestros agricultores”, reaccionó la presidenta de la National Farmers Union.
