Las autoridades holandesas sabían en noviembre que había huevos contaminados con insecticidas en sus mercados y no le avisaron a los otros países europeos, declaró el ministro belga de Agricultura.
Docenas de empresas en Bélgica y Holanda están siendo investigadas por sospechas de que sus huevos estaban contaminados con Fipronil, un insecticida tóxico para los humanos.
Millones de huevos han sido retirados de mercados en Bélgica, Holanda y Alemania, y las autoridades han emitido advertencias en Gran Bretaña, Francia, Suecia y Suiza. Bélgica informó el 20 de julio que había detectado el insecticida en algunos huevos. Pero el ministro de Agricultura belga, Denis Ducarme, dijo que la agencia de seguridad alimenticia de Bélgica posee documentos “que revelan la presencia de Fipronil en huevos holandeses incluso a fines de noviembre de 2016”.
Ducarme dijo a legisladores belgas que “esto causó consternación, al no haber una comunicación oficial desde Holanda”.
Añadió que le escribió al respecto a su contraparte holandés, y que también habló con el comisionado de Agricultura de la Comisión Europea (CE) “que al parecer ya tenía esta información”.
“Si esa información hubiera sido compartida con las agencias apropiadas de los demás países, se hubiera aumentado la vigilancia sobre el Fipronil”, dijo Ducarme, sugiriendo que el escándalo de los huevos contaminados pudo haber sido evitado.
