Los grandes productores de pollo de Estados Unidos fueron demandados por dos distribuidores que los acusan de manipular el mercado desde 2008 y de subir los precios de manera artificial, en un sector que representa casi 30 mil millones de dólares al año.
Los distribuidores Sysco y US Food afirmaron que, enfrentados a bajos precios y ganancias anémicas en 2008, los productores de pollo redujeron su población de gallinas ponedoras voluntariamente y de manera concertada, para asegurar que el nivel de su producción disminuiría. Los productores habrían establecido entre ellos una disciplina, llegando incluso a coordinar la comunicación para promover las ventajas de esta “disciplina” en el mercado, según los expedientes de dos demandas.