La economía peruana se expandió a su ritmo más lento en dos años en el primer trimestre, debido a que inundaciones y retrasos en proyectos de infraestructura se sumaron a una caída de tres años en la inversión.
El producto interno bruto (PIB) subió 2.1% respecto al año anterior, menos de la mitad del ritmo de los primeros tres meses de 2016, informó la agencia de estadísticas.
El estimado medio de los cuatro analistas encuestados por Bloomberg preveía una expansión de 1.8%.
El crecimiento se desaceleró del 3% registrado en el cuarto trimestre.
Las peores inundaciones en casi dos décadas causaron miles de millones de dólares en daños a la infraestructura, interrumpió los envíos de metales y retrasó los proyectos de obras públicas y las ventas minoristas. Las reparaciones y la reconstrucción ayudarán a la economía a recuperarse en los próximos trimestres, compensando los retrasos en los proyectos de inversión atrapados en una investigación de corrupción en la brasileña Odebrecht SA, dijo Guillermo Arbe, jefe de investigación en Scotiabank Perú.
El Gobierno canceló el contrato de $7 mil 300 millones de Odebrecht para construir un gasoducto en febrero.
El fenómeno meteorológico de El Niño “estuvo entre los cuatro mayores de los últimos 100 años”, dijo Arbe por teléfono desde Lima.
“Ha cambiado las prioridades del Gobierno. La recuperación debería comenzar en el tercer trimestre”. El Gobierno ha aprobado medidas de estímulo por un total de 9 mil 400 millones de soles ($2 mil 900 millones), el mayor paquete fiscal desde la recesión de 2009, para reactivar el crecimiento.
También está elaborando un plan de reconstrucción de $6 mil 400 millones, de los cuales se gastarán hasta $1,000 millones este año y el resto en 2018 y 2019, dijo Arbe.
La desaceleración del PIB también se debe a un crecimiento en la producción de cobre más modesta después de una expansión vertiginosa durante 2015 y 2016.
La producción de metal aumentó 3.9% en el primer trimestre respecto al año anterior, dijo la agencia de estadísticas.
