El funcionario a cargo de dirigir la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea reconoció ayer que el gobierno no ha realizado una evaluación formal del impacto económico que tendrá el brexit.
El secretario del brexit, David Davis, dijo a una comisión parlamentaria que el país debe prepararse para un cambio profundo en el funcionamiento de su economía, de una magnitud similar al que provocó la crisis financiera de 2008.
Dijo que Gran Bretaña debe prepararse para un “cambio paradigmático” de la economía, y que una evaluación de los sectores automotor, aeroespacial, de servicios financieros u otros no sería “informativo”.
El presidente de la comisión del brexit de la Cámara de los Comunes, el laborista Hilary Benn, calificó la decisión de “bastante extraña” dadas las grandes decisiones que se deben tomar y el hecho de que las autoridades quieren empezar a renegociar las relaciones comerciales con Europa en las próximas semanas.
“Usted ha dicho que no hay evaluaciones de impacto”, dijo Benn. “Ustedes esperaban que en el Consejo (Europeo) de octubre se abriría la puerta a la segunda fase de las negociaciones, donde la pregunta sería, ‘¿qué quiere el gobierno del Reino Unido?’.
“¿Dice usted que a esa altura, y aún hoy, el gobierno no ha emprendido esa evaluación?”, preguntó Benn. Davis respondió que la evaluación formal del impacto era innecesaria. “No soy fanático de los modelos económicos porque se ha demostrado que todos se equivocan”, dijo Davis.
“Cuando se produce un cambio paradigmático, como sucedió con la crisis financiera de 2008, todos los modelos se equivocaron”.
Gran Bretaña y la UE estuvieron a punto el lunes de acordar condiciones cruciales del divorcio, incluso cómo mantener abierta la frontera con la República de Irlanda después que el Reino Unido, del cual forma parte Irlanda del Norte, salga del bloque de 28 naciones.
