El número de personas desempleadas en España cayó por tercer mes consecutivo en abril, al tiempo que la ocupación alcanzó máximos de más de nueve años, aunque los sindicatos criticaron la temporalidad y precariedad de gran parte del empleo creado.
Según informó el Ministerio de Empleo, en abril se produjo una reducción de 86,683 desempleados registrados en las Oficinas de los Servicios Públicos de Empleo, un 2.53% menos respecto al mes anterior, pese a no contar con el tirón de la Semana Santa.
La bajada más pronunciada fue en el sector de los servicios, donde se incluye la potente industria turística, con 57 mil parados menos, seguida por la construcción (-14 mil), la agricultura (-9 mil 500) y la industria (-7 mil).
Por su parte, la ocupación aumentó en abril en 176,373 personas, el segundo mayor incremento de su serie histórica tras el registrado en marzo, elevando el número total de afiliados ala Seguridad Social a 18.68 millones de personas, la mejor cifra desde noviembre de 2008.
El número total de desempleados registrados se situó en 3.33 millones, su nivel más bajo desde enero de 2009, mientras que respecto al mismo mes de 2017 el paro descendió en 237,168 personas.
El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, dijo en una rueda de prensa que se ha recuperado el 75.6% de los afiliados perdidos durante la crisis económica, mientras la ministra de Empleo, Fátima Báñez, dijo que los datos van en la buena dirección para conseguir el objetivo del Gobierno de llegar a los 20 millones de ocupados en 2020.
Pese a una paulatina mejora del mercado laboral en los últimos años al calor de la recuperación económica, tras un máximo de desempleo cercano al 27% a principios de 2013, la tasa del 16.5% en España en 2017 fue la segunda más alta de toda la UE después de Grecia. Para este año la estimación oficial apunta a un 15%.
