Boaz Schwartz, presidente ejecutivo de Deutsche Bank AG en Israel, fue detenido por presuntas infracciones de los impuestos al valor agregado que involucran a los clientes de la empresa, el último revés en los intentos del banco alemán por poner fin a años de problemas legales y mala conducta.
Schwartz, sospechoso de no reportar fielmente $146 millones de transacciones, fue detenido ayer, un día después de que las autoridades fiscales realizaran una redada a las oficinas locales del banco, confiscando computadoras portátiles y teléfonos móviles de ejecutivos.
Schwartz fue liberado bajo condiciones por la jueza Karen Miller de la Corte de Magistrados de Jerusalén.
Las transacciones, que comenzaron en 2011, fueron reportadas como si hubiesen sido realizadas por residentes extranjeros, evitando el 17% de IVA que los israelíes deben pagar, dijo la autoridad tributaria.