VENTANA FISCAL

Deuda que asusta

El artículo 1072-A del Código Fiscal, señala que las deudas a favor del Tesoro Nacional no pagadas dentro del plazo legal establecido, devengarán un recargo del 10% y adicionalmente un interés moratorio de dos puntos porcentuales por mes o fracción de mes sobre la tasa de referencia del mercado que indique anualmente la Superintendencia de Bancos, que se cuenta a partir de la fecha en que el crédito debió ser pagado y hasta su cancelación.

La tasa de referencia del mercado se fijará en atención a la cobrada por los bancos comerciales locales durante los seis meses anteriores en financiamientos bancarios comerciales.

Cuando por efecto de una revisión fiscal lleguen a producirse diferencias en contra del contribuyente y este mantiene créditos a su favor en contra del Tesoro Nacional, producto de pagos excesivos, dicha diferencia no causará el recargo ni los intereses hasta la concurrencia del monto adeudado por el fisco al contribuyente.

En caso de que el cobro de la deuda a favor del Tesoro Nacional deba hacerse por vía del juzgado ejecutor de la DGI, entonces se causará adicionalmente un recargo del 20%. No obstante, siempre que existan garantías reales o efectivas del cobro total de la deuda o por su pago total, podrá la Administración Tributaria en su condición de parte del proceso transar o convenir con respecto al pago total o parcial de este recargo, y siempre que el proceso coactivo no se encuentre ejecutoriado.

Definitivamente, la deuda tributaria asusta a cualquiera, pues puede llegar a ser impagable en muchos casos y frente a las penalidades moratorias que hemos indicado.

CÁPSULA FISCAL

Se ha presentado una iniciativa legislativa tendiente a crear una moratoria a nivel tributario.

La intención puede ser aún más positiva, si incluimos también de forma temporal o permanente descuentos por pronto pago de aquellos tributos que son determinados por año y con prelación (tal cual ya existe con el impuesto de inmueble), tales como, el impuesto sobre la renta estimada, seguro educativo, impuesto complementario, impuesto de aviso de operación (en caso de pagarse el tope anual).

Igualmente, podría incluirse en dicha moratoria, el perdón de las multas por la no presentación de todos los formularios de información tributaria.

Con estas dos medidas sugeridas logramos: i) aumento del flujo de caja del fisco en este momento y a futuro, quizás con un pequeño sacrificio fiscal por descuento; y ii) aumentar la base de datos de información en la DGI y para sus funciones de supervisión.

El autor es abogado especializado en materia tributaria.

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