La deuda de los hogares estadounidenses ha alcanzado un récord en los tres primeros meses de este año, superando la marca anterior de 2008, cuando la crisis financiera arruinó la economía al llevarla a una profunda recesión.
Los estadounidenses han pedido más préstamos en los últimos tres años, pero la naturaleza de sus deudas ha cambiado desde la recesión.
Préstamos estudiantiles y créditos para automóviles representan una gran parte de las deudas de cada hogar, mientras que los préstamos hipotecarios —el epicentro de la crisis financiera— y las tarjetas de crédito siguen por debajo de los niveles previos a la recesión.
Esos cambios indican que los hogares todavía están cautelosos sobre endeudarse para sus gastos del día a día.
El Banco de la Reserva Federal de Nueva York dijo ayer que la deuda de los hogares, que también incluye líneas de crédito avalados por viviendas, fue de $12.73 millones de millones en el primer trimestre. Eso es más que la deuda de $12.68 millones de millones registrada en el otoño de 2008, el récord anterior.
