Si usted tiene un préstamo personal, si su empresa ha solicitado un crédito, si ha iniciado un emprendimiento que apeló a un financiamiento, sepa que forma parte de ese gran volumen de clientes que adeudan la magna cifra de $54 mil 328 millones a los bancos establecidos en Panamá.
Este es el saldo del crédito doméstico al cierre de julio de 2019. La suma involucra mayormente cuentas por pagar de las empresas privadas y de los particulares, con apenas $561 millones destinados a préstamos al sector público por parte de los bancos.
El saldo total representa un aumento de 2% con respecto a igual periodo de hace un año, o lo que es igual a $1,040 millones adicionales.
Los sectores que impulsan el alza del saldo están asociados a los préstamos personales, en especial, las hipotecas.
Los panameños de forma particular recurren a los préstamos hipotecarios para comprar sus casas, a los créditos de automóviles para adquirir un vehículo, a las tarjetas de crédito y a los préstamos personales para cubrir urgencias o financiar gastos recurrentes. Todo ello da como resultado una deuda con los bancos de $27 mil 589 millones hasta julio de este año.
En esta cifra está incluido el saldo de los préstamos a personas en plena edad productiva y también las deudas de los jubilados.
Llama la atención este último segmento que, según la data que reporta la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), tiene un saldo que asciende a $4 mil 245 millones.
Dicho monto es mayor al que de forma individual manejan las micro, pequeñas y medianas empresas.
En tanto, todo el sector productivo, tomando en cuenta a las grandes empresas, acumula deudas por $26 mil 737 millones.
El monto es comparable con los $28 mil 585 millones de deuda pública computada por el Ministerio de Economía y Finanzas al mes de agosto, con la gran diferencia que el Estado acumula gastos sin control -lo que se traduce en más deuda-, mientras que el sector privado hace uso del financiamiento para aumentar su productividad y generar valor en las empresas.
