Donald W. Dickerson, una de las distribuidoras más grandes de Panamá, cerró sus operaciones en el país y traspasó sus principales marcas como Kellogg’s y Ciclón a la distribuidora Dicarina Panamá.
Dickerson, con más de 50 años en el mercado, terminó su relación laboral con sus 250 trabajadores el pasado 31 diciembre del año 2005.
"Los trabajadores de confianza recibieron su liquidación el 6 de enero y el resto de los empleados recibieron su dinero la semana pasada", confirmó una fuente vinculada a la empresa.
La distribuidora atendía al 80% de los mayoristas de Panamá y mantenía relaciones comerciales con más de cinco mil clientes minoristas en todo el país, mientras que también era representante de marcas como Campbell’s y los cosméticos Cover Girl y Max Factor del gigante estadounidense Procter & Gamble.
Ajedrez corporativo
Aunque los ejecutivos de la empresa evitaron hacer comentarios, fuentes cercanas a la compañía manifestaron que existían problemas internos que provocaron una crisis financiera que impedía sostener las operaciones. Desde que Procter & Gamble decidió administrar sus marcas más fuertes en Panamá como los pañales Pampers, los detergentes Ariel y Acercomo, los champús Pantene y Head & Shoulders, y el medicamento Vick, el negocio se complicó para Dickerson.
El gerente de la compañía, Erick González, atendió personalmente las negociaciones con el sindicato de trabajadores. González se unió a Dickerson en 2001 procedente de la camaronera Agromarina S.A., que posteriormente también cerró operaciones. González no devolvió llamadas en busca de comentarios.
Dicarina fue fundada hace algunos años por antiguos ejecutivos de Dickerson que salieron de la compañía tras la llegada de González.
En la sede principal de la compañía en la Avenida Transístmica, solo se encuentran 10 empleados que intentan recuperar parte de las cuentas por cobrar.
